31 dic. 2010

Jugando en el Parque Infantil


- ¡Ven, cariño, deja de jugar y vámonos de aquí! ¿No sabías que cuando oscurece, las brujas y los fantasmas invaden este parque infantil?-.Juanito montaba un veloz corcel a través de las llanuras del lejano Oeste, pero salió del trance del juego en cuanto mamá pronunció esas palabras. Levantó la cabeza y creyó ver una sombra huyendo en la oscuridad; se asustó y corrió hacia su figura protectora.

8 dic. 2010

El Gato (con Botas)

Maullidos de pena resonaban por toda la casa; se mezclaban con los lamentos de Pietro, el hijo mayor del molinero muerto. A pesar de oír como el gato maullaba y su hermano lloraba, Cagliuso era incapaz de derramar una sola lágrima.

17 nov. 2010

David y Goliat

Anclado por las dolencias de la vejez en mi cama de mi palacio en Jerusalén, yo David, Rey de Israel, salgo de mi adormecimiento al oír los vítores del pueblo a través de una ventana cercana. Ahora no me aclaman a mí, sino a mi hijo Adonías quien, aprovechando mi extrema debilidad, acaba de proclamarse a sí mismo nuevo monarca. No siento rencor hacia él; tan sólo espero que no cometa los mismos errores que yo. Me tortura el agridulce recuerdo de la exuberante Betsabé, en aquel tiempo en que mi incontrolable lascivia me llevó a los umbrales del mismísimo Infierno. Me fustiga la memoria de la muerte de mi querido hijo Absalón, que tuvo lugar cuando luchaba por arrebatarle el poder a su propio padre. A pesar de todo, esbozo una suave sonrisa cuando empiezo a rememorar la historia con Goliat, pues intuyo que, con el buen propósito de mitificar mi figura, la versión que mis cronistas legarán a la Historia no será del todo cierta...

30 oct. 2010

Caperucita (Roja) y el Lobo (Feroz)


Ante la escena teñida de sangre, Caperucita pensó: “jamás volveré a llevar nada de color rojo, y menos aún, mi (hasta ahora) querida caperuza roja”. El cuerpo de su Abuelita asomaba entre las puertas del armario, sobre un charco de sangre. El Lobo, recostado en la cama y disfrazado con un camisón de la Abuelita, jadeaba y presionaba su garra derecha contra la herida de bala de su hombro izquierdo. La sangre se derramaba sobre la cama y creaba un macabro contraste con el blanco de las sábanas y el negro de su pelaje. En el otro extremo de la habitación, el Leñador empuñaba la escopeta con la que acababa de disparar a la bestia.

29 jun. 2010

La Mariposa Gris

Erase una vez una pequeña mariposa gris que vivía en el bosque. Una mañana de primavera fue testigo de un hecho inusual y maravilloso: desde el cielo descendía con admirable fluidez lo que a primera vista parecía ser una gran nube de color naranja. Al acercarse a curiosear, se dio cuenta de que en realidad se trataba de la gran migración anual de las mariposas monarca. Al verlas, la pequeña mariposa gris se quedó admirada, porque, en cierta forma, las viajeras eran un reflejo de lo que ella deseaba llegar a ser: sus alas eran grandes y esbeltas, capaces de recorrer miles de kilómetros, mientras que las suyas eran pequeñas, de forma que sólo le permitían volar unos centenares de metros al día. Y su color: los brillantes tonos anaranjados contrastaban con los negros para darle un inconfundible aire de majestuosidad. En cambio, las suyas apenas mostraban algunos tonos de gris, como recién salida de una charca.

31 may. 2010

El fin de los días

Atrincherado en la desvencijada oficina de una gasolinera abandonada, estoy cansado de huir y tan sólo espero a que esta pesadilla termine de una vez por todas. Con la ropa hecha jirones, no recuerdo ya la última vez que me tomé una ducha caliente. Desde la pared, una chica medio desnuda de pícara sonrisa me señala que estamos en noviembre de 2025. A través de una rendija en una ventana tapiada veo el sol en un cielo despejado. Siento el sofocante calor de la árida llanura. El rugir del viento levantando polvo es lo único que rompe el silencio. Aprovecho para pegar un bocado a un pedazo de carne ahumada que saco de mi bolsillo y lo acompaño con un sorbo de agua de mi cantimplora. Aunque todavía no han aparecido, sé que tarde o temprano ellos me encontrarán. El fin de los días está cerca.

20 may. 2010

La Lechera

Blanco diluyéndose.

La leche se deslizaba por sus cabellos y, tras fundirse con las lágrimas de enojo que brotaban de sus ojos, empapaba la tierra yerma. María la lechera yacía tendida en el suelo, más herida por la caída que por el dolor que sentía en su antebrazo. Sentía que esta vez se había hecho daño de verdad. El olor de la leche humedeciendo la tierra la indujo a rememorar otra situación, hace mucho tiempo, a partir de la cual, su mundo, tal y como ella lo conocía, nunca volvería a ser el mismo.

29 abr. 2010

Aceleración

En la parrilla de salida del Gran Premio, Alejandro accionó la palanca que encendía el motor de su monoplaza de Fórmula 1. Más que sentado dentro de él, parecía estar encajado entre toda esa tecnología que le conectaba a los ordenadores del jefe de equipo, como si él no fuese más que otro elemento del cockpit. Estaba aprisionado en ese minúsculo espacio, sintiendo la humedad asfixiante de la leve lluvia de la metrópolis asiática, enchufado a la máquina como un bebé prematuro a su incubadora. Pero ninguna de esas incomodidades le hacía apartar su atención de lo verdaderamente importante; estaba viviendo la temporada de su vida. Por fin había conseguido el tan ansiado contrato con la escudería más prestigiosa. Tenía a su servicio el mejor equipo de ingenieros y mecánicos. El título mundial no se le podía escapar. Fijó su mirada en el rojo de los cinco semáforos, el mismo rojo del torrente de sangre que circulaba por sus venas.


11 abr. 2010

Los Odres y la Sal

El cronista turco Tarik Selyuk, en su obra “Conquistas y hazañas del gran Suleyman Kanuni” relató en el siglo XVI la dura campaña del célebre sultán otomano en Europa Oriental. En Octubre de 1529, tras varios meses de asedio a la ciudad de Viena, el mermado ejército turco se bate en retirada hacia Constantinopla. Los causantes de tan humillante derrota son a parte iguales la resistencia de los defensores de la ciudad y el gélido invierno centroeuropeo. En el capítulo IV cuenta, a modo de inciso, la historia de Erkan y Azad. Dice algo así como:

Conocí a Erkan y Azad, dos soldados bashi que habían probado su valor en el largo asedio de la ciudad de los infieles. En su viaje de vuelta, la gran escasez de sirvientes nubios obligó a su capitán a asignarles parte de la carga de víveres; dos grandes fardos, el primero sin apenas valor, formado por odres vacíos que hacía unas semanas estaban llenos de dulce vino de Armenia; el segundo fardo contenía varias arrobas de sal, de gran valor e indispensables para la conservación de la poca carne que iban saqueando. Erkan, con mayor veteranía y astucia, eligió los odres, ya que menos peso suponía menos fatiga y menos valor hacía prever menos castigo en caso de pérdida. Azad aceptó cargar con el pesado fardo de sal.

22 mar. 2010

La Crisis Colombina

Estoy tomando el sol en un parque, aprovechando que el invierno todavía persiste (a pesar de que los grandes almacenes insisten en lo contrario). A mi lado, un abuelo con su nieto de cinco años comiendo patatas fritas. Cuando el crío se cansa del aperitivo, el yayo le sugiere que tire unas cuantas a las palomas. Hace unos minutos que las aves merodean por aquí; su infalible instinto les avisa de que pronto disfrutarán de un picoteo improvisado.

Estoy contemplando esta dulce estampa cuando de repente el señor le suelta al niño: “¿Sabes Jaime por qué las palomas tienen tanta hambre? Pues porque ellas también sufren la crisis”. El niño no cambia su expresión y las palomas siguen llenando el buche. Sin embargo, y a pesar del sol, yo me quedo helado.

8 mar. 2010

La Cigarra y la Hormiga

¡Que desdichado era Cigarra en el apogeo del verano! El sol brillaba, las flores desprendían su aroma embriagador... pero él no podía disfrutar de nada de eso, pues quería encontrar una señora Cigarra con quien aparearse. A pesar de que nadie se lo enseñó, sabía que la forma para conseguir atraer a una hembra era frotar frenéticamente sus patas contra su abdomen. Los humanos lo denominaban “el alegre canto de la cigarra”; para él era tan solo una tarea agotadora y monótona.

30 ene. 2010

Todo Camino empieza por un Sueño

Anoche tuve un sueño. Bueno, sería más preciso decir que, de los varios sueños, uno de ellos me llamó la atención de una forma especial. No recuerdo bien sus imágenes, pero me hizo despertar con agitación. El primer pensamiento que me vino fue el de crear un blog o página web para compartir sentimientos, sueños y pensamientos. Se trata de una idea que llevo unos días barajando. Desde entonces he estado pensando en ello, juzgando y buscando justificaciones para no hacerlo. Incluso he investigado como crear una página web y he pensado en inscribirme a algún curso para, en cierta forma, postergar la puesta en marcha del proyecto. Pero al final todo eso se ha desvanecido como la bruma matinal ante la intensidad de los rayos del Sol.