22 mar. 2010

La Crisis Colombina

Estoy tomando el sol en un parque, aprovechando que el invierno todavía persiste (a pesar de que los grandes almacenes insisten en lo contrario). A mi lado, un abuelo con su nieto de cinco años comiendo patatas fritas. Cuando el crío se cansa del aperitivo, el yayo le sugiere que tire unas cuantas a las palomas. Hace unos minutos que las aves merodean por aquí; su infalible instinto les avisa de que pronto disfrutarán de un picoteo improvisado.

Estoy contemplando esta dulce estampa cuando de repente el señor le suelta al niño: “¿Sabes Jaime por qué las palomas tienen tanta hambre? Pues porque ellas también sufren la crisis”. El niño no cambia su expresión y las palomas siguen llenando el buche. Sin embargo, y a pesar del sol, yo me quedo helado.

8 mar. 2010

La Cigarra y la Hormiga

¡Que desdichado era Cigarra en el apogeo del verano! El sol brillaba, las flores desprendían su aroma embriagador... pero él no podía disfrutar de nada de eso, pues quería encontrar una señora Cigarra con quien aparearse. A pesar de que nadie se lo enseñó, sabía que la forma para conseguir atraer a una hembra era frotar frenéticamente sus patas contra su abdomen. Los humanos lo denominaban “el alegre canto de la cigarra”; para él era tan solo una tarea agotadora y monótona.