29 jun. 2017

La Ventana

La calma de una tarde de verano en el desván de la vieja masía se vio interrumpida por el estruendo de los saltos de la niña subiendo rápido la escalera. Acababa de llegar allí y estaba realizando su acostumbrado reconocimiento de un nuevo espacio. Cuando llegó arriba, se detuvo unos instantes para no olvidar los olores que la invadían: de fondo, aroma de madera vieja del suelo y el techo calentada por el sol y enfriada por la noche durante miles de días. Y recubierto por el leve perfume de los restos de varias hierbas aromáticas que colgaban mustias de una viga; parecía que algún antiguo habitante de la casa se las había dejado ahí en una huída precipitada años atrás.

31 may. 2017

El sueño de Adán

Despertó en medio de la noche y se sintió desorientado, pues ante sus ojos sólo había negrura y silencio. Al tomar aire sintió una fragancia que le infundió calma. Poco a poco fue acostumbrándose a la oscuridad y empezó a distinguir las ramas de laurel y mirto entretejidas; era la techumbre del pequeño recinto que había sido creado para su descanso. Lo completaban unas paredes formadas por un espeso entramado de hierbas aromáticas y flores de todo tipo y color. Hacía pocos días que ya no dormía al raso, y por esa razón todavía extrañaba no tener como techo la bóveda celeste. El manto de estrellas, aunque tremendamente lejanas, le transmitían una agradable sensación de cercanía y protección.