12 dic. 2015

desOrden

Crec, crec, crec. Su cuello se queja cuando levanta la cabeza de la mesa. Diversas partes de su cuerpo secundan la protesta. Mira unos metros más allá, donde se encuentra el mueble apropiado para dormir, que no se parece en nada a la silla en la que ha pasado la noche. Su mente se defiende con un trivial “nunca más lo volveré a hacer”.

La lámpara sobre la mesa ilumina ese curioso libro con encuadernación roja, que siempre ha ocupado la parte central. Ni título ni autor; nada hay escrito en la cubierta. Le atrae y le irrita a partes iguales, pero es consciente de que todavía no es capaz de quitarlo de en medio: le falta una hoja.

Después de limpiarse y comer algo, vuelve a la mesa para comprobar cuál es la tarea pendiente. Rodeando al volumen rojo hay seis encuadernaciones de libros, cada una con su título y autor, sin hojas dentro. Debe encontrar las hojas de esos libros, armarlos y después guardarlos donde les corresponde. Para ello dispone con una inmensa biblioteca situada en un edificio del cual no recuerda haber salido jamás. Ocupa una sala abovedada en la que unas pequeñas ventanas dejan entrar poca luz.

11 nov. 2015

Los Tres Cerditos Vuelven

Erase una vez tres hermanos cerditos que, cansados de la polución y el ruido de la ciudad, decidieron marcharse a vivir al campo. En realidad lo que más les incomodaba era compartir piso entre ellos, pero como ninguno de los tres se atrevía a sacar el tema, la idea del cerdito mediano de cambiar de aires fue la excusa perfecta para ir a vivir cada uno por su lado.

22 oct. 2015

Olas


Una ola de dolor se precipitó contra la playa, con la fuerza de cientos de cuchillas clavándose en la arena. Y con ella, los últimos restos del reciente naufragio; un trozo de mástil cubierto de algas, un baúl vacío y con la tapa desencajada, un desgarrado vestido que días antes lucía una condesa y una brújula con el cristal roto, medio enterrada.

16 oct. 2015

Fortaleza

El sirviente entró en la tienda para avisar al caballero de que el momento había llegado. Al levantarse sintió exageradamente el peso de la armadura y la cota de malla que cubrían todo su cuerpo. Ya no era tan joven.

Salió y su nariz se estrelló contra el frescor del nuevo día. A cada paso sentía el chasquido de la hierba mojada por el rocío bajo sus botas, como si cada brizna aplastada le recordara a uno de sus enemigos derrotados entre fango y sangre. A lo lejos graznó un cuervo, que parecía quejarse de los intrusos que habían ocupado su territorio, los más de quince mil soldados a sus órdenes que formaban en silencio a lo largo de toda la explanada.

19 jun. 2015

El Barco

El majestuoso barco permanecía estático, como sostenido por el inmenso banco de niebla que lo rodeaba en medio del océano. A pesar de ser mediodía, la oscuridad era total. Algunas luces salpicaban la cubierta. Las velas caían rendidas ante la inexistencia de la más leve brisa marina. Y acompañando a esta escena espectral, una lenta sinfonía compuesta por las distintas notas de los crujidos de los enormes tablones de roble centenario del casco.

20 mar. 2015

El Laberinto de Minotauro

“Quizás un laberinto sólo sea un pasillo recto que ha sido torturado, torcido, aplastado y condenado a la más despiadada de las noches.” Palabras en la mente de Teseo que pretenden darle aliento. Plantado delante de la enorme puerta del laberinto, respira hondo como si esa fura la última bocanada de aire sano que fuera a tomar en mucho tiempo. Avanza.

Desde lo profundo, desde el mismo corazón de mi laberinto, aguardo, paciente, entre sombras. En muchas ocasiones he practicado este ritual; espera, rastreo, caza y finalmente, muerte. Pero esta vez es diferente; la sangre con la que mancharé las piedras va a manar de mi propio cuerpo.

28 feb. 2015

Blancanieves

Blancanieves apoyó las yemas de sus dedos en el frío cristal, justo antes de abrir los ojos. Luz.

Una nube atravesaba un cielo inevitablemente azul. Intentó incorporarse y su cabeza chocó contra una pared dura e invisible. Giró la cabeza a la izquierda y cuando vio el vaho de su respiración empañando el sarcófago de cristal, su cuerpo quedó aprisionado por el terror. Empezó a respirar agitadamente. En los pequeños intervalos entre exhalación y exhalación pudo ver que fuera, junto al ataúd, había una figura humana y siete pequeñas formas todas arrodilladas y rezando. Gritó mientras golpeaba el cristal con todas sus fuerzas, sin embargo ninguna de los ocho parecía darse cuenta de que ella continuaba viva.

31 ene. 2015

Tres Reyes

Hoy en día casi nadie recuerda la historia de los tres reyes, que con sus hazañas fueron el orgullo del mundo antes del Diluvio.

En esos tiempos la tierra estaba dividida en tres reinos en tres grandes islas. Sus nombres serían impronunciables en nuestra lengua, así que para simplificar las llamaré según el color que dominaba en cada uno: la Isla Verde, la Isla Roja y la Isla Blanca.

Los tres Reyes habían conseguido grandes proezas, y siempre que se encontraban discutían sobre quién era el más importante. Como no se ponían de acuerdo, decidieron que cada uno buscaría la forma de ser el rey más recordado por la posteridad.